"Se puede interpretar al dibujo y la pintura como salida o fuga de una arquitectura ausente de ornamentos pero que puede producir el efecto positivo de la creatividad, sencillamente por fomentar el hábito del arquitecto en lograr sus propias leyes. De esta manera, con muy pocos elementos, se puede construir un universo y justamente en esa práctica de líneas y superficies coloreadas, se crea un espacio rico en sí mismo. Surge interpretar entonces cuál es el trabajo, el valor del OFICIO, como una acción repetida y constante del hacer que lleva a investigar, buscar una expresión, compaginar, ordenar, comparar, hasta ver si el resultado es el que uno piensa. Es en esta línea en que se inscriben mis trabajos."